domingo, 10 de julio de 2011

Atropello de ciclistas en el Tour de Francia







Estremecedoras las imágenes del atropello a Flecha y Hoogerland hoy en el Tour de Francia.

Me ha llamado la atención que en todas las reacciones que he leido, la gran mayoría de ciclistas o periodistas relacionados con el ciclismo, tienen el mismo tono. Se pide la cabeza del conductor.

Y me ha llamado la atención porque a mi, y a pesar de lo dramático que puede llegar a ser, la reacción del conductor me parece la normal. La esperable.

Me explico. Esta claro que el conductor se equivoca al intentar adelantar a los ciclistas en las condiciones en las que lo intentó; y eso por si sólo ya es una imprudencia injustificable.

Pero una vez iniciado el adelantamiento, la maniobra de tratar de esquivar el árbol a pesar de que eso signifique atropellar a los ciclistas me parece que es normal en un ser humano. Nuestro cerebro está diseñado para que ante una situación de peligro la reacción sea instantanea e inconsciente. Muy seguramente nosotros, ciclistas y concienciados, habríamos reaccionado así.

Estoy absolutamente seguro de que el conductor del coche es una persona absolutamente normal y muy seguramente un conductor con un respeto por los ciclistas superior a la media de los conductores que nos encontramos en general en la carretera. Imagino que estará pasando seguramente algunas de las peores horas de su vida porque estoy convencido de que no tenía ninguna intención de atropellar a esos dos ciclistas.

Este accidente me trae otra reflexión, ésta sobre ciclismo urbano.

Para mi este accidente es un claro ejemplo de porqué es muy peligroso rodar en paralelo a los coches. Cuando circulamos en paralelo a los coches estamos totalmente expuestos a una maniobra de giro por su parte. Por eso yo abogo que en la ciudad los ciclistas nos acostumbremos (y acostumbremos a los demás vehículos) a circular siempre por el centro del carril. En el caso de Madrid la ordenanza municipal de movilidad en su artículo 39bis así lo obliga ("En la calzada, las bicicletas circularán por la parte central del carril."), a pesar de lo discutible de la necesidad de que sea una obligación, a mi me parece un gran logro para los ciclistas urbanos de Madrid.

Circulando por el centro del carril el conductor tiene mejor visibilidad de los ciclistas en la calzada y éstos están más protegidos frente a las maniobras de los coches. Los accidentes no desaparecerán, se darán accidentes por alcance (yo mismo tuve uno hace tres años) por ejemplo, pero éstos serán menos numerosos y menos peligrosos.

A cuidarse
Javier Arias González
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