sábado, 11 de diciembre de 2010

Carriles bici en las aceras

A raíz de la entrada sobre la sentencia del Tribunal Supremo sobre la ordenanza de Sevilla en la lista de Pedalibre se envió un mensaje en respuesta a éste párrafo de la entrada:

"Me parece también correcto el que sean los ayuntamientos los que decidan cuando un espacio ha de ser peatonal y cuando no. En esa línea no me parece mal que cuando en un espacio peatonal se señale como espacio acondicionado para cualquier tipo de vehículo éste deje de ser un espacio peatonal para pasar a ser otra cosa (carril bici según el Tribunal Supremo en el caso de que se acondicione para las bicicletas). Esto no quita de yo este en contra de que se quiten espacios a los peatones para facilitar la circulación de los vehículos, sea para el vehículo que sea (incluidas las bicicletas)"
Este es el texto del mensaje:
"Una cuestión que no se tiene clara (pues la falsa propaganda de los litigantes dice lo contrario), en Sevilla con respecto a los carriles-bici que van por la acera, la política del Ayuntamiento ha consistido en hacerlos ampliando las aceras y quitando espacio al vehículo, y por tanto, no se lo han quitado al peatón"
Aunque ya reflexioné en su día sobre la cuestión espacio quitado a los vehículos, espacio quitado al peatón en la entrada Peatones en los carriles bici pongo aqui mi respuesta a ese mensaje porque creo que profundiza en algunos de los aspectos apuntados en esa entrada.

Hola xxxxxx,
En mi opinión el que un carril-bici que va por la acera se haya construido quitando espacio a los coches no significa que no se le este quitado espacio al peatón.
De hecho yo creo que un carril bici en una acera quita espacio al peatón independientemente del uso pretérito que haya tenido ese espacio. Los peatones necesitan cruzar los carriles bici de las aceras para acceder a sus coches, a los contenedores de basura, para cruzar la calle, para acceder a las paradas de autobús, para ir al kiosko. Los carriles bici en las aceras obligan a los peatones a cambiar su comportamiento normal, les imponen nuevas normas de comportamiento y suponen un peligro para su integridad física. Me sorprende la facilidad con la que se argumenta la necesidad de carriles bici para que los niños y las personas mayores circulen en bici y se olvida que precisamente esos carriles bici ponen en peligro a los niños y a las personas mayores que circulan caminando.
¿Qué tiene la bicicleta de especial como vehículo para necesitar un espacio exclusivo entre peatones? Si no estamos de acuerdo con se cree un carril motocicleta, independientemente de que sea eléctrica y/o de que limite su velocidad, en una acera que antes era un espacio dedicado a los coches. ¿Por qué si uno para las bicicletas? ¿Por qué no otro para los patines?
¿Para qué? ¿Para poder comportarse con los peatones como acusamos a los conductores de coches de comportarse con los ciclistas? ¿Para convertir el problema de los ciclistas en la calzada en el problema de los peatones en las aceras? ¿Se soluciona un problema o simplemente se convierte en el problema de alguien más débil?
Entiendo que uno de los principales argumentos de los que defienden los carriles bici en las aceras es su efecto en la promoción de la movilidad en bicicleta, pero, ¿nos hemos parado a pensar en el coste, no sólo económico, que también, de lo que se consigue?. Se trata de una solución que no escala, que fomenta los conflictos con los peatones, que consigue carriles bici mal construidos, que fomenta el mito de que hace falta un carril bici en la acera para poder circular en bici, que crea ordenanzas que obligan a los ciclistas a circular por los carriles bici, a desmontar de la bici para cruzar las calles, a llevar timbre en la bici, a limitar su velocidad a 10km/h, que aumenta la agresividad de los conductores de coches frente a las bicis que se encuentran en la calzada. ¿Estamos seguros de que compensa? Yo no.

A cuidarse
Javier Arias González
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