jueves, 4 de febrero de 2010

¿Cómo debe comportarse un ciclista urbano frente a los semáforos?

Desde mi punto de vista la respuesta es: Un ciclista urbano debería comportarse frente a un semáforo exactamente igual que debería comportarse un coche. Esta es la regla que intento aplicarme cuando circulo en bicicleta por la ciudad.

Para mi esta regla tiene dos implicaciones que intento que modelen mi comportamiento circulando en bicicleta.

La primera es no saltarse los semáforos en rojo. Saltarse un semáforo en rojo, además de ser una infracción, es muy peligroso.

La segunda es no adelantarme hasta la altura del semáforo. Es decir, esperar detrás del coche que circulaba delante de mí hasta que el semáforo se ponga en verde y toda la fila de coches se ponga en movimiento. La experiencia me ha llevado a la conclusión de que no merece la pena adelantarse hasta la altura del semáforo. No se ahorra tanto tiempo y a cambio se asumen riesgos innecesarios.

Si adelanto una fila de coches que están parados en un semáforo. ¿Cuánto tiempo me ahorro? muy poco en realidad, sólo el que se tarda en recorrer unos pocos metros.

¿Cuanto espacio tengo para recorrer esos pocos metros?. Pues normalmente muy poco. Esos metros tendría que circular prácticamente pegado a los coches con el consiguiente riesgo de que roce un coche, se abra una puerta, que se pongan en marcha, un pasajero saque un brazo o simplemente que se muevan para ajustar su posición. Si cuando los coches me adelantan pido que se separen de mi al menos 1,5 metros y cuando circulo lo hago por el centro del carril entre otras cosas para separarme de los coches que están aparcados a la derecha no tiene ningún sentido que me acerque tanto a los coches para adelantar mi posición hasta el semáforo.

Y si a pesar de todo me adelantase hasta el semáforo ¿en que situación me encontraría? pues lo más probable que en paralelo con el primer coche y con una fila de coches que en cuanto el semáforo se ponga en verde me adelantarán sin dejarme recuperar el centro de la calzada, es decir, seguramente demasiado cerca, justo en el momento en el que yo intento poner en marcha la bici, justo cuando el rodar es más zigzagueante.

Sin embargo, si espero a que el semáforo se ponga en verde detrás del coche que circulaba delante de mi no pierdo tanto tiempo, los coches que están delante de mi no me suponen ningún peligro a la hora de ponerme en marcha y mi experiencia es que los que han llegado detrás de mi se que muestran más respetuosos.


A cuidarse
Javier Arias González

8 comentarios:

marisa dijo...

Discrepo un poco contigo, Javier.

Creo que es mejor adelantarse un poco más allá del semáforo, en el centro del carril de la derecha. Sin perder de vista el semáforo, preparándose para avanzar cuando el peatón verde empieza a parpadear y arrancar cuando pasa a rojo, con cautela, por los coches transversales a nosotros que puedan saltarse su semáforo.
Esto hará que llevemos cierta velocidad y estemos sobre nuestro carril y visibles cuando nos alcanza el tráfico y así evitamos que los coches del carril izquierdo giren delante de nosotros poniéndonos en peligro.
Eso sí, hay que tener ojo con los semáforos "tuertos" que abren un sentido y no otro.

Saludos

marisa

eulez dijo...

Solo de acuerdo en parte. No tienes en cuenta ese maravilloso fenómeno conocido como la doble fila que, al menos en Madrid, es algo habitual. Si hay uno o varios coches en doble fila delante del semáforo es más que recomendable adelantarse al resto de coches para poder sobrepasar a estos antes que el resto. La alternativa es tener que confiar en que los coches nos van a permitir cambiar de carril como si tal cosa o bien ocupar de inicio el carril de la izquierda, estorbando aún más al tráfico.

En cualquier otra situación, estoy de acuerdo con lo que comentas. Tampoco le veo la utilidad a ponerse delante. Son más coches que luego nos van a adelantar.

Chuparuedis dijo...

Para mi el adelantarse o no va a depender del semáforo y del estado del tráfico, unas veces es mejor aguardar detrás e incluso dejar que te adelanten los coches para salir el último y en otras ocasiones salir el primero te da un posicionamiento en la calzada con menos riesgo que si tienes que ir codo con codo con una lata. Cuando el tráfico es muy denso el embudo que se forma en los semáforos con giro nos vuelve invisibles en muchísimas situaciones.

marisa dijo...

Resumiendo mi postura: acato las normas de tráfico cuando no acatarlas no me supone ningún beneficio y, lógicamente, no las obedezco cuando de ello obtengo alguno, sobre todo mayor seguridad.

Espero adelantada en los semáforos (dónde ahora han pintado para las motos) para estar visible, arrancar antes y evitar a los que giren a la derecha. Los que te adelantan después saben que estás allí.

Me paso los semáforos cuando no viene nadie transversalmente. Miro y remiro para comprobarlo.

Circulo a unos 50 cm de la acera, 70 u 80 si hay coches aparados, porque no considero que mi velocidad haya de mandar sobre la de los coches, ocupando un carril entero, y voy por el centro cuando hay una salida concurrida a la derecha, si está muy abarrotada normalmente hay que meterse por el carril a nuestra izquierda.

Y pillo acera cuando, si no lo hiciera, tendría que dar una vuelta desmesurada, o por aceras anchísimas. En cualquier caso me "someto" a las velocidades, agrupaciones, movimientos extraños y fluctuantes, malditas correas extensibles de perros, etc... pues allí yo soy la intrusa.

O sea, creo que para un ciclista SIEMPRE es mejor circular la mayor parte del tiempo sin coches a su alrededor y en ello baso mi dis-disciplina.

No circulo por el carril bus porque es absurdo: no puedes adelantarles en sus paradas y te toca chupar tubo de escape de contínuo.

No uso casco porque no me da la gana, pero me hubiera venido bien un par de veces...

¡Ah! Y no señalizo nunca mis maniobras, porque no confio en que me vean y/o me respeten, sino que miro mucho, mucho y muchísimo más para comprobar que tengo margen de sobra para maniobrar.

Javier Arias González dijo...

Hola Marisa,

Tu postura a la hora de circular es distinta de la que yo intento aplicarme a mi mismo y hay algunas de tus prácticas que yo no comparto; pero eso entra dentro de la responsabilidad individual de cada individuo respecto de sus actos.

Aun así hay una frase de tu comentario que me ha llamado la atención. Dices: “acato las normas de tráfico cuando no acatarlas no me supone ningún beneficio y, lógicamente, no las obedezco cuando de ello obtengo alguno, sobre todo mayor seguridad.” y se me ocurre que si el resto de vehículos siguiesen esa misma filosofía la circulación sería imposible.

Puedo entender que “en algunos casos” (y no tengo muy claro en cuales sería) la obtención de una mayor seguridad justifique el no cumplir una norma de tráfico, pero basar o no es seguimiento de las normas de tráfico en el beneficio que uno pueda obtener de ello justificaría el que un vehículo circulase a 200 km/h; el conductor siempre podría argumentar que no respetó los límites de velocidad porque de esa manera obtenía el beneficio de llegar antes a su destino (si es que llega claro).

A cuidarse
Javier Arias González

jasualo dijo...

Hola Javier, las pautas que describes son las más prudentes y las que deben proponerse. No hay duda. Sin embargo, hay algo que me encanta del hecho de ir en bicicleta entre el tráfico, ese algo es comportarme no como un vehículo más, sino como un vehículo mejor. Es decir, sortear en la medida de lo posible el circuito gregario de los coches y gozar de la libertad que me da desplazarme en un vehículo que por velocidad y tamaño no tiene porqué someterse a las estrictas normas de tráfico. Ya lo sé, soy un imprudente, pero no puedo reprimir ese sentimiento de goce que me da pedalear y burlar la dictadura del vehículo a motor.

PD... que nadie me haga mucho caso.

Javier Arias González dijo...

Jasualo,

Creo saber a que te refieres.

A mi también me encanta cuando ante una fila de coches atascados los adelantaba a todos para situarme a la cabeza de la fila. Tanto más cuanto mayor es el atasco. Y creo que, dependiendo de las circunstancias del tráfico, esto puede estar permitido.

Lo veo como una manera de enviar el mensaje de que la bicicleta es más eficiente que el coche. Una forma de decir “te comes un atasco por no circular en bicicleta”.

Lo cierto es que poco a poco el placer de dar envidia (¿realmente sienten envidia?) a los conductores fue dejando paso a la búsqueda de seguridad. Aunque de vez en cuando me dejo caer en la tentación. Como decía Oscar Wilde, “Puedo resistirlo todo menos la tentación” :-)

Un saludo
Javier Arias González

marisa dijo...

Hola Javier,

Me explico, creo que SIEMPRE es más seguro estar circulando cuando los coches se ponen en marcha y/o te dan alcance. De verdad lo creo.

Por eso me salto semáforos si veo clarísimo que no viene nadie.
Y lo hago, porque somos 3 gatos mal contados los que circulamos en bici (aunque reconozco que, purita costumbre, lo hice también en Holanda, donde algunos ciclistas me miraban con reprobación ;-) y porque con otras de mis formas de circular facilito, y mucho, la circulación de los coches, entorpeciendo lo mínimo. Por eso creo que + o -, compenso.

Mis beneficios son tan sólo ganar un poco de agilidad en mis trayectos intentando no robarsela al tráfico general.

De todas formas, que conste que estoy de acuerdo en que tu forma de circular es más segura y prudente, pero como a jasualo y, según dices, a ti cuando las circunstancias te tientan, me gusta utilizar, y demostrar que lo utilizo, un transporte mucho más ágil y fluido en el mismo terreno; aunque -seguro, no os hagáis ilusiones- a los conductores de vehículos humosos, no les damos ninguna envidia... sana, sí insana, rabia porque nos saltamos esas normas de circulación que ellos han de acatar.

O sea, si llegamos a ser muchos tendré que tragar, como "trago", y cumplo, cuando conduzco un coche.

Un saludo

marisa