lunes, 16 de marzo de 2009

Debate sobre el carril bici

La semana pasada en la lista de correo de Pedalibre y bajo el asunto "¿carril bici o carril trampa? emitido hoy en la TV" se ha producido un intenso debate. Hasta 27 mensajes se han escrito sobre este tema.

Todo empezó cuando La Sexta emitió este video y Miguel puso el link en su mensaje a la lista.












Al instante se enviaron varios mensajes en los que se destacaba que este video hace más mal que bien a la promoción de la movilidad ciclista en las ciudades, que la circulación entre los coches no es tan mala y que Cesar (uno de los protagonistas del video) no debería tratar de pegarse lo más posible a la derecha (ver la entrada ¿Por que parte de la calle debo circular en bicicleta por Madrid?). 

Pero enseguida el debate se desvió hacia la "molestia ocasionada" por las bicis, la "percepción del riesgo" de cada ciclista e inevitablemente hacia la conveniencia o no de los carriles bici. Debate animado y acalorado donde los haya en el seno de la comunidad de ciclistas urbanos, la madrileña en este caso.

A pesar del retraso no quiero dejar pasar la oportunidad de analizar el problema y de expresar mi opinión sobre este tema. Eso si, vaya por delante que no soy un experto en la materia, que en este tema, como en tantos otros, mi opinión varía a medida que crece mi conocimiento o mi experiencia.

El objetivo
¿Cuál es el objetivo que persigue la comunidad de ciclistas urbanos? A mi modo de ver hay un objetivo claro que creo compartido por todos en esta comunidad. El objetivo sería conseguir que el mayor número de personas puedan usar la bicicleta en sus desplazamientos urbanos de manera segura y cómoda. 

El problema
En la legislación actual que aplica en la mayoría de las ciudades la bicicleta ha de circular por la calzada, compartiendo el espacio con el resto de vehículos. Esto es percibido como muy peligroso por la mayoría de la población, incluidos muchos ciclistas urbanos. Por lo tanto muchas personas que potencialmente podrían convertirse en ciclistas urbanos no se animan a usar la bicicleta en sus desplazamientos ya que no sienten ni seguros ni cómodos desplazándose entre el resto del tráfico.

Las posibles soluciones que se barajan

La solución ideal
La solución que casi todo el mundo reconoce como la ideal, la que a casi todo el colectivo de ciclistas urbanos le gustaría ver implementada, es la de que todos los vehículos respeten las normas de tráfico, es decir su velocidad máxima, la distancia de separación a la hora de adelantar a un ciclista, etc. Que la bicicleta tenga el respeto y la consideración del resto de los vehículos en la calzada. Que se fomente la pacificación del tráfico con calles 30 e incluso con medidas físicas que eviten velocidades excesivas de los vehículos. Que se fomenten medidas encaminadas a reducir el número de desplazamientos en coche en los centros de las ciudades. 

Los inconvenientes son que esta solución cuenta con la oposición clara de la mayoría de los conductores de coches, con la oposición más o menos encubierta de los poderosos lobbies de los fabricantes de coches y con una falta de convencimiento y voluntad política de la inmensa mayoría de los políticos de todos los partidos políticos y todas las administraciones.

El carril bici
“La solución ideal” es vista mayoritariamente como una solución utópica y por tanto no realizable en la práctica.

La alternativa que inmediatamente se le viene a la cabeza a la inmensa mayoría de la población, incluidos la mayoría de los políticos y muchos ciclistas urbanos, es el carril bici. En el caso de Madrid hasta ahora carril bici ha sido mayoritariamente sinónimo de carril bici en la acera y ese es el sentido que tiene cuando lo mencione a partir de ahora.

Los defensores de los carriles bici destacan que el carril bici aporta al ciclista urbano comodidad y seguridad en sus desplazamientos y presentan el incremento de ciclistas urbanos en ciudades como Sevilla, Barcelona, San Sebastian o Zaragoza como éxitos de esta solución. 

La integración con el tráfico
En esta solución lo que se propone es que la bicicleta tiene que integrarse en el tráfico. Se afirma que la intensa mayoría de las calles de las ciudades (de Madrid en este caso) son aptas para una circulación segura y cómoda de todo ciclista que respete las normas de tráfico y observe unas normas básicas de seguridad.

Los defensores de la integración en el tráfico recuerdan que la implantación de carriles bici acarrea sus propios problemas de seguridad, de convivencia con los peatones, de costes, de escalabilidad, etc. Y que no avanza en nada hacia la solución deseada.

La tercera vía
En esta solución se propone el análisis caso por caso, es decir tratar de encontrar la mejor solución para cada calle. Para una calle dada, ¿Es mejor poner un carril bici o es mejor integrar el tráfico ciclista? 

Esta es la solución que creo que inspira el Plan Director de Movilidad Ciclista de Madrid y que entiendo que defiende Pedalibre (aunque en los correos de la semana pasada no hubo uno con una postura oficial). 

En un mensaje se planteó la necesidad de tener en cuenta lo que las distintas administraciones están dispuestas a hacer o aceptar en materia de movilidad atribuyo esto a una característica de esta “tercera vía” aunque no estoy seguro de hasta que punto es una opinión compartida por un número representativo de personas.

Mi opinión
Yo no estoy de acuerdo con una solución basada en carriles bici por los siguientes motivos: 
  • No avanzan prácticamente en nada, y si lo hacen es de una forma muy indirecta, en conseguir la movilidad ciclista urbana ideal (La deseada)
  • Son prácticamente imposibles de construir sin generar conflictos con los peatones y/o limitar sus derechos
  • Son una solución que no escala; cuando realmente tienen éxito se quedan pequeños. De hecho se realimenta negativamente. Cuanto más éxito tiene más graves son los problemas que genera, más lejos estamos de la solución ideal
  • No son aplicables a todas las calles
  • Fomentan una movilidad ciclista ajena al resto del tráfico lo cual es peligroso ya que los carriles bicis nos son aplicables a todas las calles
  • Asignan a los ciclistas un espacio en exclusiva desproporcionado
  • Fomentan la aparición de nuevas reglamentaciones, como ya esta pasando en otras ciudades, como la obligatoriedad de llevar timbre en la bici, limitación de velocidad en las bicicletas, pasos de cebra sobre los carriles bici, cedas al paso a las salidas de los garajes, etc, etc
  • De entre las nuevas reglamentaciones que fomentan la más perjudicial es la prohibición de la circulación de bicicletas en la calzada en las calles que cuentan con un carril bici
  • Fomentan la agresividad de los conductores sobre los ciclistas que circulan por la calzada, más cuantos más ciclistas usen el carril bici. Cuando un ciclista se queja de la agresividad del tráfico y pide un carril bici debería plantearse en que lugar dejaría ese carril a los ciclistas que circularán por la calzada
  • Alimentan el mito de que hace falta un carril bici para poder circular en bici provocando que muchos ciclistas potenciales renuncien a usar sus bicicletas hasta que les pongan un carril bici que haga exactamente su recorrido
  • Son muy caros. 14,4 Millones los costes de construcción, sin contar costes de mantenimiento, los últimos 38 kilómetros que se van a construir en Madrid
Pienso, en definitiva, que los éxitos que se le atribuyen a los carriles bici no compensan todos estos defectos.

En mi opinión es mejor una solución basada en la integración en el tráfico de los ciclistas urbanos. Este enfoque tiene, desde mi punto de vista, las siguientes ventajas:
  • Es una propuesta que avanza hacia la solución ideal (La deseada). Cuanto más se implante más se avance en esta dirección más cerca estaremos de la solución ideal.
  • Educa a los conductores del resto de vehículos en la presencia de los ciclistas en la calzada y en las claves de la convivencia en la calzada.
  • Educa al ciclista en una conducción responsable
  • Es una solución escalable. De hecho cuantos más ciclistas circulan por la calzada mejor para todos los ciclistas, más cerca estaríamos de la solución ideal
  • Es una solución aplicable a todas las calles del casco urbano
  • Fomenta una movilidad ciclista consciente del resto del tráfico lo que incrementa la seguridad de los ciclistas
  • El espacio asignado no es exclusivo para los ciclistas, con lo que el reparto de espacio es más justo respecto al número de ciclistas existentes
  • No roba espacio a los peatones, se lo disputa al resto de vehículos
  • No genera situaciones conflictivas con los peatones
  • No fomenta la aparición de reglamentaciones "especiales" para la bicicleta, se rige por las normas estándares de tráfico
  • Ayuda a reducir la agresividad de los conductores sobre los ciclistas
  • Ayuda a eliminar el mito de que hace falta un carril bici para poder circular en bici
  • Es una solución en general más barata
Aun así pienso que la "tercera vía" es la realmente interesante. Yo creo que es de sentido común tratar de evaluar que solución es la más adecuada para cada calle. Pero para ello es necesario tener claro cual es el objetivo final; desde mi punto de vista "la solución ideal". 

Yo no estoy de acuerdo con que a la hora de decidir que solución es la más adecuada para una calle haya que tener en cuenta lo que las distintas administraciones están dispuestas a hacer o aceptar en materia de movilidad si eso significa apartarse del camino que lleva al objetivo final. Por tanto desde mi punto de vista la clave está en que el punto de partida es la bicicleta en la calzada, el tráfico ciclista integrado en el resto del tráfico y sólo en circunstancias muy excepcionales tiene sentido un carril bici. 

El problema es que tengo la sensación de que cada vez que se analiza la solución para la movilidad ciclista en una calle concreta pasa justamente lo contrario, el carril bici es el punto de partida. En realidad parece que la pregunta a contestar es ¿por donde vamos a meter el carril bici? en vez de ser ¿cuál es la mejor solución para esta calle? A decir verdad pienso que la posibilidad de que la bicicleta se integre en el tráfico nunca es una solución evaluada o tenida en cuenta. 

El Plan Director de Movilidad Ciclista de Madrid, hasta donde yo lo conozco, ofrece unos criterios muy vagos, que sirven tanto para recomendar una solución como la contraria y por lo tanto su valor es muy limitado y en ese sentido Pedalibre (la opinión de alguien que tiene remordimientos de conciencia por sólo colaborar con la cuota anual) no tiene un mensaje claro hacia las administraciones, la prensa o la comunidad de ciclistas urbanos. ¿Qué piensa Pedalibre sobre este tema? ¿Cuando le parece a Pedalibre aceptable o recomendable un carril bici? ¿Que piensa Pedalibre de los últimos carriles bici anunciados para Madrid?

A cuidarse
Javier Arias González
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