jueves, 8 de enero de 2009

El impacto de las bicicletas eléctricas en la movilidad urbana


Imagen sacada de El Pais

En la entrada Bicicletas eléctricas me había dejado pendiente el analizar el impacto que las bicicletas eléctricas tendrían en la movilidad urbana. En esta entrada me propongo hacer un primer análisis.

Vaya por delante que este no es, ni pretende ser, un análisis profundamente meditado. Más bien mi intención es proponer una primera hipótesis que me pueda servir de base para interpretar la evolución de las bicicletas eléctricas y su uso en la movilidad urbana.

La existencia de bicicletas eléctricas es posible en gran parte gracias al avance tecnológico en el mundo de las baterías. Este avance tecnológico, propiciado mayormente por la industria de la telefonía móvil, ha permitido la creación de baterías con una relación peso/potencia y unas velocidades de carga hasta ahora desconocidas.

Disponer de baterías mas eficaces no sólo ha favorecido la aparición de bicicletas eléctricas, también ha favorecido la aparición de scooters, motos, coches y hasta minibuses eléctricos con prestaciones muy similares a los vehículos equipados con motores de combustión.

Es precisamente este desarrollo de los distintos tipos de vehículos eléctricos lo que me lleva a la conclusión paradójica de que las bicicletas eléctricas no van a tener un impacto apreciable en la movilidad urbana. 

Para mi la respuesta a la pregunta: ¿Quienes son los usuarios potenciales de una bicicleta eléctrica en la ciudad? es esclarecedora. No sólo se trata de una persona dispuesta a utilizar la bicicleta en sus desplazamientos urbanos, lo cual ya es, hoy por hoy, bastante limitante; sino que también es una persona que está dispuesta a pagar el incremento de precio que supone una bicicleta eléctrica; dispuesta a asumir el incremento de peso en su bicicleta y el incremento en el riesgo de robo. Y todo esto a cambio del beneficio de un pedaleo asistido limitado por una potencia de 250 W y una velocidad de 25 km/h. Sinceramente, no se me ocurre a quien le puede interesar.

Solamente se me ocurre un caso de uso en el que las bicicletas eléctricas podrían llegar a ser relevantes y sería en los servicios de préstamo de bicicletas. Este tipo de servicios pueden tener la suficiente economía de escala para ofrecer bicicletas eléctricas en su servicio y a buen seguro que serían recibidas de buen grado por los usuarios.

Aun así, dos puntualizaciones a esta conclusión a vuelapluma. 

La primera es que esta conclusión debe cambiar si en el futuro se avanza en dos frentes. Bicicletas eléctricas más baratas y mecanismos/baterías más ligeras aún. A fin de cuentas si la diferencia de precio y peso entre una bicicleta eléctrica y una bicicleta convencional se reduce a unos pocos euros los usuarios de bicicletas convencionales no tendrían argumentos para rechazar una bicicleta eléctrica.

La segunda es llamar la atención sobre el hecho de que las bicicletas eléctricas parecen estar de moda. Todo el mundo habla de ellas, casi todos los fabricantes tienen sus modelos de bicicletas eléctricas, en las tiendas de bicicletas ya están disponibles y en internet hay un montón de páginas dedicadas a ellas. Es decir, la tendencia del mercado apunta a que mi conclusión es equivocada. 

A cuidarse
Javier Arias González

8 comentarios:

Don Biciclote dijo...

Un par de compañeros míos de trabajo usan bicicleta eléctrica. De uno me consta que se ha pasado (recientemente) a la bici por la existencia de esa posibilidad (y de un buen carril bici, todo hay que decirlo).

Su caso: vivió en Holanda dos años (echaba de menos la bici), su mujer no le deja ir por la calzada (no se quiere quedar viuda), tiene 10 km de recorrido, con una cuesta ligera y a veces viento en contra, quiere aprovechar para hacer ejercicio moderado pero no pegarse una sudada, puede aparcar la bici con seguridad (en su despacho) y tiene casi 60 años.

Yo no echo de menos la asistencia de un motor, pero por el coste de uno o dos depósitos de gasolina se paga la diferencia entre una bici eléctrica, y para muchas personas, dependiendo del recorrido y la forma física, puede suponer una diferencia apreciable, muy apreciable.

A mi entender, lo que falta es que sean con frenado regenerativo, y que sea fácil subirse la batería a casa para cargarla (en lugar de la bici entera) para que veamos muchas más.

Javier Arias González dijo...

Hola Don biciclote,

Muchas gracias por tu comentario. Me parece muy interesante y aporta tres puntos que me parecen muy interesantes en este tema.

En primer lugar el caso de tu compañero de trabajo me parece un ejemplo de lo que yo expongo en la entrada del blog. Pienso que la cantidad de condicionantes que hacen que en su caso particular tenga todo el sentido que use una bicicleta eléctrica muestran justamente el porqué pienso que no hay muchos casos de uso para ellas y que, por tanto, su impacto en la movilidad urbana no va a ser apreciable.

El segundo punto es en el que relativizas el sobrecoste que supone una bicicleta eléctrica. Y aquí tienes toda la razón. Aunque el sobrecoste exista, es cierto que tiende a despreciable comparado con el coste de los depósitos de gasolina.

El tercer punto son tus dos propuestas (frenado regenerativo y batería removible) para hacer las bicicletas eléctricas más usables desde un punto de vista práctico. Estoy de acuerdo en que estas sugerencias beneficiarían el uso de las bicicletas eléctricas, pero aun así no creo que influyan significativamente en su adopción

Un saludo
Javier Arias González

vehiculosverdes dijo...

Bueno, yo no tengo 60 años, solo 42, mis rodillas ya no son lo que eran y, si no se es un ciclista preparado, (yo soy voleibolero) hacer 15 kms cada día puede suponer una buena sudada aparte de un impedimento a la hora de coger la bici.
La bicicleta eléctrica me da mucha libertad en la ciudad. Cada tarde que voy a entrenar, cuando la gente va sus casas después del trabajo, los atascos son infernales. (hace un mes realizé 25 km en 2 horas y media). Yo a mis 25 km/h (¿quien dice que es poco?) adelanto a los mercedes, porsches, lotus y masseratis con velocidad punta de 250 km/h. Puedo cruzar la calle, tomar rutas alternativas sin reocuparme de si son 2 km más largas o no, pues con la ayuda del motor, el esfuerzo no es tanto más.
En esta sociedad no debemos de pensar que todos somos unos Indurain, hay que pensar también en el hueco que estas bicicletas taparán. Si algo está de moda es porque la gente lo usa, no solo por estar de moda, sino porque les sirve.
En el aspecto económico, primero hay que tener un coche, que no todo el mundo lo tiene ya que no solo es la gasolina, sino el seguro, el mantenimiento, los impuestos y suma y sigue. No, no pretendo decir que aquellos que tienen que viajar 80 km todos los días se compren una bicicleta eléctrica, pero 20 km se hacen en solo unos 30 minutos a ritmo constante. Una estadística muestra que la mayoría de las personas conduce solo entre 20 y 30 km todos los días al lugar de trabajo. Ahorrese ese dinero en gasolina, ahorrese también los disgustos que conlleva conducir un coche en atasco, sumelé los beneficios de hacer un poco de ejercicio y añada la gran cantidad de accesorios para transportar cosas que existen en el mercado y las razones para comprar una bicicleta eléctrica florecerán como amapolas en primavera.
Gracias Javier por sacar el tema.

Don Biciclote dijo...

Permíteme una matización: "la cantidad de condicionantes que hacen que en su caso particular tenga todo el sentido que use una bicicleta eléctrica" son compartidos por muchos otros compañeros de trabajo que hoy no saben que existen las bicicletas eléctricas o si lo saben piensan que es una extravagancia, y vienen ridículamente en sus CO2ches todos los días... Tal vez, sólo tal vez, si se enfrentan conspicuamente con estos grandes avances de la humanidad, tomarán una decisión inteligente.

Pero reconozco que hacer la bicicleta (eléctrica o no) algo a lo que los ciudadanos se enfrenten conspicuamente requiere su esfuerzo. Lo cierto es que cuando se hace, el impacto es notable (Barcelona, Sevilla, incluso Zaragoza, son nuestros ejemplos más próximos).

http://vehiculosverdes.com dijo...

Lleva usted razón Don Biciclote.
Lo cierto es que cuando he salido a la calle a promocionar el uso de estos vehículos, las personas que lo han probado han vuelto con lo que llamamos en el argot "la sonrisa eléctrica".
Un coche nuevo cuesta como mínimo 8.000 euros. ¿Cuanto se necesita ahorrar para amortizarlo? De nuevo hay que sumarle la gasolina, el mantenimiento, multas, pago por aparcamiento, seguro, impuestos .... más de 3.000 euros anuales diría yo. Para luego tenerlo parado 8 horas diarias durante el trabajo y otras 8 durmiendo. Y no solo es por el CO2, que también cuenta, es que una buena bicicleta eléctrica cuesta 1.700 euros y con garantía para dos años. En baterías también, cosa que antes no pasaba. Yo animo a todos a probar la bicicleta, eléctrica o no, van a sentir otra forma de vida, sana y sin estres.

Pedrp dijo...

Yo también conozco a un usuario de este tipo de bicicletas. Tiene que recorrer cerca de 20km y sino fuera por este tipo de bicicleta no creo que le fuera posible hacer un recorrido de ida y vuelta al día. Antes solo lo hacía de vuelta ya que a la ida le llevaban en coche.

Capitán Alatriste dijo...

Hola.
Solo para que se sepa:
he vendido mi coche
he vendido mi moto custom
mi hijo ha vendido su scoppi
En casa hay dos bicis electricas, tres bicis "sport, carretera mounti" y un triciclo electrico para cargalo bien cuando vamos de compras.
La mentalidad te cambia cuando despues de cuarenta y nueve años te das cuenta de tontin y ridiculo has sido;

La mayoria de nosotros tiene coche y moto por puro "Standing" y falsa sensación de libertad.

Otra forma de vivir es posible, se empieza por donde se puede, la bici es un buen punto por donde empezar.
No puede ser que con lo que paguemos por los coches, seguros, impuestos, limitaciones, multas,etc. encima este el conductor en eternos atascos;
Si cienmil decimos BASTA igual las autoridades solucionan los problemas, pero mientras la chapuza engendre mas dinero esto no pasara.
Saludos.

Roberto dijo...

Pues yo coincido en que muchos usuarios si que las compran porque son una moda, como el iphone o ipad, y el precio va a juego con el "estatus" necesario, pero en mi opinion mas de 500 euros en el invento es de locos.Si le damos la vuelta al asunto y pensamos como en los años 40 en nuestros abuelos equipando su unica bici de la casa con un barato motor gasolina 2t tipo velosolex o similar, entonces si que tiene algun sentido. Mi trabajo esta a 3,3 km visto uniforme y llevo equipaje, ir en transporte publico es "molesto" y los horarios son aproximados, pero en Andalucia no puedo dar pedal y llegar al curro "desarmaico" tengo carril bici en casi el 70% del camino ¿que me deciis? ¿sirven o no? Las circunstancias de cada uno es lo que determinaran su uso y proliferacion.