lunes, 14 de julio de 2008

Peatones en los carriles bici

Es una de las quejas que mas oigo (leo, en realidad) a los ciclistas urbanos respecto a los peatones. Los peatones invaden los carriles bici. No los respetan. Se diría que se siente atraídos por su color rojo (o verde, o azul) y no pueden evitar el caminar sobre ellos.

De hecho este es uno de los principales problemas que tienen los carriles bici en las aceras (desconozco su nombre técnico exacto). Los carriles bici en las aceras provocan el enfrentamiento entre ciclistas y peatones. Por un lado los ciclistas ven invadido un espacio que se les ha asignado y por el que, normalmente, han peleado mucho; el carril bici. Pero por el otro lado el peatón se siente invadido y amenazado en su espacio, la acera.

En mi opinión lo que pasa en la mayoría de los casos es que a la hora de construir carriles bici se olvida la que, también en mi opinión, es la primera regla de la movilidad ciclista: "La bicicleta no debe ganar su espacio en la ciudad a costa del espacio de los peatones".

Esta es una regla que creo que es aceptada y compartida por todos los colectivos de ciclistas urbanos que conozco. Sin embargo muchas veces veo (leo) que la regla que se sigue para la construcción de un carril bici es "que se haga a costa del espacio de los coches" lo cual no es exactamente lo mismo.

Es perfectamente posible (y lamentablemente muy, pero que muy, frecuente) construir un carril bici en una acera "a costa del espacio de los coches" y aun así hacerlo de manera que la bicicleta este ganando su espacio a costa del espacio de los peatones. Y creo que es precisamente de este matiz de donde vienen los conflictos peatones<->ciclistas.

Voy a tratar de explicarme con un ejemplo. El carril bici de la calle O'Donell en Madrid. Cuando se hizo la reforma de esta calle se planteó una reducción del espacio destinado a los coches para la construcción de un carril bici en la acera. Es decir, se elimina un carril (o parte, no recuerdo como fue en este caso concreto), se amplia la acera y parte del espacio ganado al coche se dedica a un carril bici. Hasta aquí todo perfecto, se desincentiva el uso del coche porque se le otorga menos espacio, se gana espacio para el peatón y un carril bici para la bicicleta.

Ahora si vemos unas fotos del carril bici que acabó construyéndose...


(fotos sacadas de flickr)
Creo que es fácil llegar a la conclusión de que este carril bici invade el espacio natural de los peatones y que, ahora, poco importa el uso pretérito que tuviese ese espacio. La realidad es que no cumple con la regla: "La bicicleta no debe ganar su espacio en la ciudad a costa del espacio de los peatones" y por tanto los conflictos peatón<->ciclistas están asegurados.

Para mi la clave está en entender que para que la bicicleta no gane su espacio en la ciudad a costa de los peatones no basta con que el espacio que se le asigne sea un espacio anteriormente destinado a los coches. Esta es una condición que puede ser necesaria, pero desde luego no me parece suficiente. En mi opinión es necesario además que el espacio que se le asigne a la bicicleta no invada el espacio del peatón, le permita a éste sus patrones de comportamiento normales en su espacio natural.

Mi conclusión. Cuando alguien plantea la construcción de un carril bici en una acera, además de preguntarme de donde sale el espacio donde se va a construir el carril bici, me pregunto ¿si no pusiese un carril bici ese sería un espacio que usasen de forma natural los peatones?. Si la respuesta es si, en mi opinión ese carril bici representa una promoción de la bicicleta a costa del espacio del peatón y es un claro candidato a provocar conflictos peatones<->ciclistas.

A cuidarse
Javier Arias González
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