jueves, 3 de julio de 2008

Me han atropellado mientras circulaba en bicicleta

Pues si. Circulaba yo en mi bicicleta el pasado Martes 1 de Julio de 2008 por el Paseo de las Acacias en dirección a la Glorieta de Embajadores, es decir, subiendo.

(Paseo de las Acacias Nº27 - aproximadamente)

El Paseo de las Acacias tiene dos carriles más un carril bus. Yo circulaba por el centro del carril a la izquierda del carril bus, es decir el carril más a la derecha de los dos carriles destinados al resto de vehículos, es decir por el centro del carril del centro. Serían las 8:10 de la mañana, me dirigía al trabajo.

Me gusta subir por el Paseo de las Acacias porque a esas horas no hay mucho tráfico (aunque algo rápido), y el poco que hay puede adelantarme fácilmente por el carril de la izquierda.

Insisto, circulaba yo, es decir no estaba parado, cuando sentí un golpe fuerte en la rueda de atrás de la bicicleta. Todavía no entiendo como es posible pero mantuve el equilibrio. Sentí frenar detrás de mí (después del golpe) y yo miré hacia la rueda de atrás para ver que había pasado.

Lo primero que vi fue la alforja, en la que llevo el portátil del trabajo, a medio caer. Miré más hacia atrás y me encontré con una furgoneta, casi un camión pequeño, parado en mitad de la calle. Acababa de sufrir una colisión por alcance mientras circulaba.

(La furgoneta en cuestión cuando nos apartamos para tomarnos los datos)

Se bajó el conductor visiblemente nervioso y afectado. Yo, sorprendentemente, estaba muy tranquilo. No me había pasado nada, estaba absolutamente ileso. Así se lo dije y traté de tranquilizarle. Decidimos quitarnos del medio de la calle para tomarnos los datos. Se volvió a subir a la furgoneta, aparcó en el carril bus, yo arrastré la bici hasta la acera.

El conductor bajo de la furgoneta con los papeles todavía bastante nervioso. Recuerdo que le puse mi mano en su hombro para tratar de trasmitirle tranquilidad. Me dio toda la información sobre el vehiculo y el tomó mis datos para poder dar parte al seguro. Nos despedimos con un estrechón de manos, él disculpándose una vez más y yo pidiéndole que circulase tranquilo que no había sido nada grave.

Saqué un par de fotos más de la bici para que se viera el estado.


Diagnostico de aficionado. La rueda de atrás hay que cambiarla entera, una de las barras que soporta el transportín está doblada y una de las cintas que sujeta mi alforja se ha roto.

Aparqué la bici en una valla cercana. Puse los dos candados y me dirigí a la estación de metro para continuar mi camino al trabajo.

Ese mismo día me llamaron de la empresa a la que pertenece la furgoneta para pedirme más datos y para confirmarme que ya habían dado parte. Me dijeron que ahora tenía que esperar a que me llame el seguro para ver cuales son los siguientes pasos. En esas estoy.

Es mi primer accidente como ciclista urbano. Podía haber sido mucho peor, podía haberme golpeado a mí, podía haberme tirado de la bici, podía haberme atropellado otro vehículo, podía, en fin, haber sido mucho más grave... mucho más grave.

En estos días no he dejado de preguntarme qué podría haber hecho yo para evitar este accidente. Lo único que se me ocurre es haber llevado un chaleco reflectante; aunque, a plena luz del día, si un conductor no te ve en medio de tres carriles despejados me temo que no va a verte por llevar un chaleco reflectante.

Confieso que pensé en dejar de usar la bici para ir a trabajar. Yo puedo ir a trabajar en metro, tengo línea directa, ni siquiera tengo que hacer trasbordos. Pero sólo dos días después del accidente ya añoro cruzar el Manzanares por el puente de Toledo a las 8:05 de la mañana y subir por el tramo del Paseo de las Acacias que curiosamente es uno de los tramos que más disfruto en mi recorrido al trabajo, y eso que es cuesta arriba. Cuando se lo digo a mi familia, a mis amigos o a mis compañeros de trabajo me miran con desconfianza, como si no supieran si estoy loco o si soy un inconsciente. Si ellos supieran lo que yo disfruto..... Ojalá me arreglen rápido la bici.

A cuidarse
Javier Arias González

10 comentarios:

Pablo C. dijo...

Me alegro de que no fuese mucho y de la actitud del conductor. Yo suelo llevar camisetas de colores chillones confiando en que me vean.
No estás loco, toda actividad lleva aparejado un riesgo y no dejamos de andar ni de comer ni de trabajar por ello. No dejes de desplazarte en bici, los beneficios superan con creces a los riesgos.
No se si te habría ayudado en este caso o si ya lo llevarás pero por si acaso te aconsejo encarecidamente el uso de espejo retrovisor.
Pásate por el taller de seco o el del patio a ver si te puedes llevar prestada una bici mientras te reparan la tuya.
Un abrazo.

Movilidad dijo...

Creo que el accidente se debe al despiste del conductor de la furgoneta y que iba más deprisa de lo aconsejable, creo que no te vió, no sé si se hubiera percatado llevando un chaleco...
También creo que, si te huibieras caido, el casco te hubiera librado de un coscorrón.
Salud

Pilar dijo...

Me alegro de que estés bien Javier, la bici se arregla y ya está. También me alegro de la actitud amistosa y responsable del conductor.

Pasa lo de siempre, los conductores miran pero no ven a los ciclistas, ellos esperan ver motorizados ... hay que intentar cambiar esa actitud. Espero que este conductor haya aprendido una lección importante.

Yo también cruzo el puente Toledo todos los días en mi camino al trabajo, un poco más temprano que tú. Sin embargo subo por la calle Toledo, aunque tiene más tráfico que Acacias, pero me gusta. Voy despacio, sin prisas y llego en un tiempo razonable al trabajo, completamente despejada. Cuando no voy en bici, lo echo mucho de menos :-)

Un abrazo,

guss dijo...

Hola
me alegro que no haya sido mas que el susto. Si bien como dice Pablo toda actividad conlleva un riesgo. No dejes de sospechar de las compañias de seguros. Se saldran por cualquier tangente, y seguro que no a tu favor. Vigilalos, y mucha suerte. Te deseo que sigas disfrutando de la Bici en Madrid. Con que necesitaremos vestirnos para que esos conductores irresponsables, nos vean, y nos respeten.

Miguel dijo...

Que susto después de ver el título. Con lo que tú eres te imaginaba escribiendo el suceso desde la cama. En fin, que me alegro de que solo fuera la rueda de atrás y de que el conductor fuera civilizado. A mi esta semana un coche me embistió lateralmente mi furgoneta de curro y se dió a la fuga.
Como dicen, todo tiene su riesgo y cuenta de nuestra parte minimizarlo, y tener suerte de que el contrario sea sensato.

Eso sí, nunca dejes la bici. un saludo.
Míguel (amigo de Fernando)

Nando dijo...

Menos mal que no ha sido nada. Según empezaba veía el drama llegar, pero al final parece que sólo ha sido un susto. Mi enhorabuena por aguntar el equilibrio, porque con esa rueda tiene mucho mérito. La verdad que no hay que dejar de ir en bici, pero tiene su complejidad para que engañarnos.

Pues que sea tu última crónica de estos sucesos.

Un brazo

Cook dijo...

Me alegro de que se haya quedado en un susto.
Da miedo pensar en tu accidente, se dice que el atropello por detrás no es el accidente más frecuente, y es más propio de carretera que de ciudad.
Además del chaleco y el espejo retrovisor que ya te han recomendado, yo circulo con las luces delanteras y traseras encendidas, en modo "flash".
Saludos,

Cook

Cook dijo...

Me alegro de que quedara en un buen susto.
La verdad es que da miedo leer tu expericiencia. Al circular en bicicleta por la ciudad asumes que el atropello por detrás es más difícil de lo que parece, y más propio de carretera que de vía urbana.
Como sugerencias, 2 que ya te han hecho: usa chaleco reflectante y retrovisor (el espejo no sustituye a la mirada, pero ayuda a hacer seguimiento de tráfico que viene por detrás - quizás hubieras podido ver la furgoneta con el espejo...). Y otra : yo llevo también las luces encendidas, delanteras y traseras, aunque circule a plena luz del día, como hacen las motocicletas, en modo "flash". Son un punto más de atención sobre mi vehículo.
Saludos,

Anónimo dijo...

Hola Javier,

Después de tanto tiempo me pregunto si tuviste algún problema con el seguro y si podrías contar en el blog cómo ha sido la reparación de la bicicleta y si has tenido que hacer algún trámite.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Pues yo he dejado de andar en bicicleta por ciudad. No es seguro, al menos para mí. Mi estado de forma se ha resentido mucho, pero al menos sigo de una pieza.